Libros de Autor
Manos Arcilla
Gabriela LicarziUna correspondencia de manos y barro para desandar el silencio de la ausencia.
¿Qué hace la poesía con lo que no se puede retener? "Manos arcilla" propone una respuesta concreta: nombrar despacio, con los objetos de alguien, hasta que esa persona vuelva a ocupar lugar. Gabriela Licarzi construye este poemario desde adentro de una hermandad de mujeres que nació en talleres de escritura durante la pandemia y que encontró en Betty —artesana, confidente, la que compartía su sabiduría sin guardarse nada— su centro y su faro. Los poemas siguen la textura de esa presencia: una voz grave como amuleto, los tintes naturales que teñían sus prendas, el gato en los pies de la cama, las manos de arcilla que creaban sin pausa. El libro termina en una sola pregunta —¿Estás?— que no es derrota sino forma de seguir llamando. Porque mientras la palabra llama, algo permanece. Y este libro llama.
Gabriela Licarzi
Nacida en Pedro Luro, al sur de la provincia de Buenos Aires, y desde ese territorio arraigado construye su voz poética. Profesora en Letras por la Universidad Nacional del Sur, coordina talleres literarios presenciales y virtuales donde la palabra se vuelve espacio de encuentro y transformación.
Sus textos han integrado antologías junto a escritores argentinos y de otras latitudes. En 2022 publicó Las raíces de mis días con la editorial La Hora del Cuento; en 2025 Manos Arcilla apareció por primera vez en una versión cuidada y artesanal con Tres Horas Ediciones.
Habita la poesía desde la escucha, el aprendizaje compartido y la convicción de que las palabras tejen vínculos que permanecen.
Sus textos han integrado antologías junto a escritores argentinos y de otras latitudes. En 2022 publicó Las raíces de mis días con la editorial La Hora del Cuento; en 2025 Manos Arcilla apareció por primera vez en una versión cuidada y artesanal con Tres Horas Ediciones.
Habita la poesía desde la escucha, el aprendizaje compartido y la convicción de que las palabras tejen vínculos que permanecen.
